Llevo ya varias semanas comprando y comiendo fresas. Nos las regalan, las encontramos a buen precio o nos piden con su jugoso color que nos las llevemos a casa y les demos un hogar en nuestros estómagos.
En un principio pensamos en hacer helado casero de fresa, pero la falta de tiempo y la gula nos impidieron cumplir nuestro obejtivo. En cambio, las hemos estado tomando en una orgía de nata de la Pastelería Niza, para mi gusto una de las mejores de la ciudad: http://pastelerianiza.com/, situada en la calle Zamora.
Sin embargo, todo pasa factura y el otro día, para variar un poco y que quedara una copa de fresas bonita, se me ocurrió esta idea que sirve también como delicioso postre apto para veganos:
COPA DE FRESAS SIN NATA.
Ingredientes para cuatro personas:
- 24 fresas, lavadas y cortadas en cuatro trozos.
- Azúcar moreno.
- Chocolate 100% cacao (yo usé fondant de marca blanca)
- Corteza de limón.
- Hierbabuena.
Preparación:
Lo más sencillo del mundo, como podréis imaginar. Lavamos bien las fresas y las cortamos en trocitos. Yo suelo calcular unas seis fresas por copa o cuenco, que resultará más bonito si es de cristal. Las disponemos en el recipiente que hayamos elegido, y espolvoreamos un poco de azúcar moreno en cada copa (si las fresas están ya un poco maduritas, mejor que mejor) Rallaremos un poco de cáscara de limón que reservaremos en un platito, y limpiaremos después el rallador.
Con ese mismo aparato, rascaremos virutas de la tableta de chocolate que hayamos comprado, echándolas directamente sobre las fresas, procurando que caiga un poco en cada fresa para que resulte estético y visual. A continuación, con una cucharita espolvorearemos también ralladura de limón, que junto las virutillas del chocolate negro quedará fabulosamente bien.
Ya solo nos queda decorar con la hierbabuena. Yo puse una hojita en cada copa, pero si queréis poner más, o picarla, seguro que también queda estupendo. Lo mejor para este postre es dejarlo reposar unos minutos para que todos los aromas se liberen y así cuando lo presentemos en la mesa los comensales puedan apreciarlo.
Comentarios y sugerencias:
En principio la idea de este postre nació con nata. Es decir, eché un poco de nata en cada copa, después chocolate (no puse azúcar moreno) y finalmente decoré con limón y hierbabuena. Me gustó tanto, que al día siguiente decidí hacer una versión más saludable (y menos vista) sin ella, que también me encantó. Ambas opciones son la bomba.
Os propongo que si es un día de asueto, acompañéis vuestra copa con un chupito de licor café y, si sois atrevidos, podéis mojar una fresa en él. O echarle un chorretón al postre, como hace Marcos, aunque no se si pegará con el chocolate y el limón pero...debería informarme. ¡Ya me contaréis!
***Reedición*** Acabo de recordar que también le añadí un puñado de almdrendras picaditas, de estas que venden en paquetitos para repostería. Si tenéis nueces o este producto del que os hablo, puede darle un punto crujiente muy interesante.
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